El 10 de abril se conmemora el Día del Investigador y la Investigadora Científica en la Argentina, en referencia al natalicio de Bernardo Houssay. En el ámbito de la FAMAF y del sistema universitario nacional, la fecha se inscribe en el análisis del funcionamiento del sistema científico-tecnológico y de sus condiciones actuales.
La producción científica en la Argentina se ha desarrollado a partir de una construcción institucional sostenida por universidades nacionales y organismos de investigación. Este entramado ha estado atravesado por períodos de expansión y de retracción, en un contexto de variaciones en la planificación y en el financiamiento. En este marco, la disponibilidad de recursos y la definición de políticas públicas constituyen variables centrales para la continuidad de las actividades de investigación.
Las universidades nacionales concentran una parte significativa de la investigación científica del país. En este esquema, la articulación con el CONICET se materializa en institutos de doble dependencia y en la integración entre docencia e investigación. En la FAMAF, esta estructura se expresa en áreas de investigación en Matemática, Física, Astronomía y Computación, así como en espacios dedicados a la enseñanza de las ciencias.
La situación presupuestaria del sistema científico y universitario presenta restricciones que inciden en el desarrollo de proyectos, en el funcionamiento de laboratorios y en la formación de recursos humanos. Asimismo, se registran limitaciones en los programas de becas y en los mecanismos de ingreso a la carrera de investigación, lo que impacta en la renovación de planteles científicos.
En este contexto, el Día del Investigador y la Investigadora Científica se constituye como una instancia para la consideración del estado del sistema científico-tecnológico, su organización institucional y sus condiciones de funcionamiento. La actividad de investigación se desarrolla en relación con políticas públicas, marcos normativos y disponibilidad de recursos, que inciden en su continuidad y en su proyección a mediano y largo plazo. En la actualidad, la ciencia, las actividades de investigación, desarrollo e innovación, se encuentran en serio riesgo. No hay futuro de país sin desarrollo científico. Tal como lo afirmaba el propio Houssay: “la ciencia no es cara, cara es la ignorancia”.